sábado, 31 de octubre de 2009

Los cuentos clásicos

Los cuentos clásicos I


¿Quién no ha escuchado alguna vez el cuento de Caperucita Roja, La Bella Durmiente, Cenicienta, La Sirenita, etc.? A todos nos han leído alguna vez estos cuentos, o nosotros mismos se los hemos relatado a nuestros hijos, sobrinos, hermanos,… Pero pocos o ninguno de nosotros se ha parado a observar si esos cuentos son realmente aptos para niños. Es decir, a ninguno se nos ocurriría contarles a los más pequeños una historia de violaciones, o de asesinatos a sangre fría, o de automutilaciones. Dicho así, sin anestesia, suena realmente mal… pero es lo que reproducimos cuando, ilusos de nosotros, enunciamos La Cenicienta o La Bella Durmiente, por ejemplo. Y es que los denominados cuentos clásicos no tienen una temática infantil. ¿Por qué? Bueno, hay dos versiones del motivo.

Por un lado, antiguamente los cuentos y relatos no se escribían para niños, sino para entretener a la alta sociedad o para ejemplificar y aleccionar, una especie de parábola para adultos sobre ciertos actos y sus consecuencias. Por otra parte, se piensa que sí estaban dirigidos a la infancia, pero el concepto que se tenía de los niños es muy diferente al actual, ya que se les veía como adultos en miniatura y se les trataba como tal.

Los cuentos clásicos, escritos por autores como Andersen, los hermanos Grimm, Perrault,.. han sido suavizados y edulcorados en la actualidad por empresas “dedicadas a la infancia” (tema que trataré en otro blog, en el que sopesaremos la intencionalidad de dichas versiones y las ideas que promueven en los niños de forma más o menos directa), para adecuarlos a los más pequeños, perdiendo así la esencia original y los motivos para los que fueron escritos. En los siguientes blogs iré haciendo una comparativa de las versiones originales de dichos relatos con las que se conocen actualmente a fin de comparar contenidos e intencionalidad.


La Sirenita, de H. C. Andersen:

Versión adaptada:
La sirenita se enamora de un humano, acude a la bruja del mar y ésta le da una poción mágica para deshacerse de su cola y poder estar con el príncipe a cambio de su voz. Ella accede, sale del agua y se encuentra con su amor. Pasado un tiempo y algunas desavenencias, terminan juntos, la bruja es vencida y ellos se casan. Viven felices y comen perdices.

Versión original:
La sirenita se enamora de un humano, acude a la bruja del mar y ésta le da una poción mágica para deshacerse de su cola y poder estar con el príncipe a cambio de su voz, advirtiéndole que en caso de que este la rechace, ella se deshará en el mar. La chica acepta, sale del agua, su amado la socorre y le profiere un afecto sincero. Pero está prometido y no ama a la sirenita. Se casa con otra. Las hermanas de la sirenita acuden a la bruja del mar y venden su cabello a cambio de un puñal mágico para matar al príncipe y salvar así a su hermana. Se lo dan a la chica, que se introduce en la habitación de la pareja para matarle, pero se arrepiente, le besa y se va. Lanza el puñal al mar y acto seguido, se lanza ella; esto es, se suicida.